CURSO ENTENDER MI DOLOR · MÓDULO 3 DE 8

Dolor no siempre significa daño

Cuando duele mucho, es comprensible pensar que algo se está dañando. Sin embargo, la intensidad del dolor no permite calcular por sí sola el tamaño de una lesión, y una imagen tampoco explica todo lo que una persona siente. En este módulo revisaremos cómo se relacionan el dolor y el daño, y qué aporta la evaluación clínica para entenderlos.

Dolor y daño no siempre van juntos

Ejemplos para comprender la relación, no para clasificar tu caso.

Dolor intenso sin lesión visible

Una migraña puede doler mucho aunque una imagen no muestre una lesión que la explique.

Dolor con lesión

Una fractura o una quemadura pueden causar dolor. Su intensidad varía entre personas y situaciones.

Lesión con poco dolor

Una herida puede pasar inadvertida si está disminuida la sensibilidad, como ocurre en algunas neuropatías.

Qué significa para ti

La intensidad es información importante, pero se interpreta junto a la historia, el examen y otros hallazgos.

Tener poco dolor no descarta una lesión; tener mucho dolor no permite medir su tamaño.

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Cómo conversar sobre un informe

El resultado se interpreta junto a tus síntomas, antecedentes y evaluación.

Palabra del informe

«Degeneración» puede sonar amenazante. Pregunta qué cambio concreto describe y qué importancia tiene en tu caso.

Hallazgo y síntomas

Algunos cambios también aparecen en personas sin dolor. Eso no permite concluir que tu hallazgo sea irrelevante.

Actividad

Un término del informe no define por sí solo qué puedes hacer. Pregunta si necesitas restricciones o adaptaciones.

Decisión

¿Este resultado cambia el diagnóstico, el tratamiento o la necesidad de otras evaluaciones?

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PUNTO DE PARTIDA

Dos preguntas distintas

Pregunta 1

«¿Qué me duele?»

Pregunta 2

«¿Qué muestran los tejidos?»

Son preguntas relacionadas, pero diferentes. Para responderlas, el equipo combina lo que relatas, el examen físico, la evolución y los estudios que resulten pertinentes. Mirar solo una parte puede llevar a conclusiones equivocadas.

 

Que la resonancia no explique todo no significa que no haya nada que tratar. Que aparezca un cambio tampoco demuestra que sea responsable de todos tus síntomas.

DOS PALABRAS DISTINTAS

Nocicepción y dolor

Tu cuerpo tiene sensores que detectan estímulos potencialmente dañinos. Esa detección tiene nombre propio: nocicepción. Y no es lo mismo que el dolor.

EL PROCESO

Nocicepción

Detección por el sistema nervioso de estímulos potencialmente dañinos.

LO QUE TÚ VIVES

Dolor

Depende de varios procesos del sistema nervioso. También pueden influir el descanso, el contexto y las experiencias previas.

Por eso una situación parecida puede sentirse distinta en momentos diferentes.

 

La intensidad del dolor puede diferir del daño presente. Por ejemplo, una herida en un pie con sensibilidad reducida puede avanzar sin causar mucho dolor; por eso esa persona necesita revisar sus pies. En otros cuadros influyen una lesión, una inflamación o cambios en el procesamiento de la información corporal. También intervienen el contexto y las experiencias previas. Esa combinación ayuda a entender por qué dos personas con hallazgos parecidos pueden sentir distinto.

Lo que muestran las imágenes

Una radiografía, una ecografía o una resonancia pueden ayudar a responder una pregunta clínica. También pueden mostrar cambios que no causan molestias. El equipo interpreta el informe junto con tus síntomas y el examen físico.

37%
A los 20 años
96%
A los 80 años

En estudios de resonancia de columna, personas que no tenían dolor presentaban degeneración discal. El dato muestra que estos cambios pueden estar presentes sin causar dolor.

Algunos cambios se hacen más frecuentes con la edad, como ocurre con las canas. La comparación tiene un límite: en una imagen también puede haber hallazgos que necesitan atención. Tu equipo debe valorar cuáles son relevantes en tu caso.

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Cómo interpretar un informe

  • Las imágenes son útiles cuando la evaluación indica que hay que buscar o descartar una causa específica.
  • Un término del informe no basta para anticipar cómo evolucionarás. Si hay un cambio en tus síntomas, la evaluación permitirá decidir si hacen falta nuevos estudios.

LAS PALABRAS IMPORTAN

Por qué las palabras importan

Palabras como «desgaste», «degeneración» o «protrusión» pueden preocupar, sobre todo si nadie explica qué significan. Esa preocupación puede influir en la confianza para moverse. Conviene pedir una explicación que relacione el hallazgo con tu situación.

Puedes preguntar: «¿Este cambio explica mi dolor?», «¿Es frecuente a mi edad?» o «¿Modifica las actividades que puedo hacer?». Si una explicación te sigue preocupando, puedes volver a preguntarla.

La imagen y tu experiencia

Una imagen aporta información sobre ciertas estructuras del cuerpo. Tu relato permite saber qué sientes y cómo te afecta: si te cuesta caminar, sentarte o dormir, por ejemplo. La evaluación reúne esa información para orientar las decisiones.

Qué cambia al moverte

Una sensación durante el movimiento no demuestra automáticamente una nueva lesión. Sin embargo, tampoco es correcto decir «siempre puedes seguir, porque dolor no es daño». El diagnóstico, la recuperación de los tejidos, las restricciones indicadas y la respuesta a la actividad importan.

 

Una práctica puede adaptarse reduciendo carga, recorrido o duración. Si aparece pérdida de fuerza, síntomas nuevos o un empeoramiento marcado, corresponde detenerse y pedir orientación; si la pérdida de fuerza es nueva o avanza, sigue las indicaciones de «Cuándo consultar». Un plan útil explica qué molestias pueden ser esperables en tu situación y qué señales requieren revisión.

Cómo decidir qué actividad hacer

Tu equipo puede ayudarte a distinguir las molestias esperables de las señales que necesitan revisión. Pide indicaciones concretas sobre la actividad que quieres realizar y sobre qué hacer si los síntomas cambian [4, 7].

LO QUE CONVIENE TENER PRESENTE

PARA PENSAR UN MOMENTO

Una pregunta para quedarte

Actividad breve: una pausa para ponerlo en palabras

DESDE HOY

Qué puedes hacer

  • Lleva a la consulta el informe completo, no solo una palabra o una imagen. Explica qué actividad te preocupa y pide una recomendación aplicable a ella.
  • Si hay un límite temporal por una lesión o una cirugía, pregunta cómo sabrán que es momento de revisarlo.
  • Si hay un movimiento que evitas por temor a dañarte, puedes anotarlo. El módulo 7 te ayudará a preparar una conversación sobre cómo retomarlo cuando sea apropiado para ti.

Cuándo consultar

Estas señales necesitan atención aunque tengas un diagnóstico de dolor persistente:

Señales que necesitan atención

  • Acude al servicio de urgencia más cercano si aparece dolor nuevo, brusco y muy intenso, distinto del habitual; pérdida de fuerza nueva en un brazo o una pierna, o adormecimiento que avanza; dificultad nueva para orinar, pérdida del control de la orina o las deposiciones, o pérdida de sensibilidad en los genitales o alrededor del ano; dolor intenso o que no cede después de un golpe fuerte o una caída; o, tras una cirugía reciente, dolor que aumenta de forma marcada junto con hinchazón tensa, fiebre o mal estado general. Basta una de estas señales. Si hay peligro inmediato o el traslado no es seguro, llama al SAMU 131.
  • Consulta el mismo día si aparece fiebre junto con dolor de espalda, o un síntoma nuevo importante que no sabes explicar. Tras una cirugía reciente, si el dolor aumenta de forma marcada sin esas señales, contacta el mismo día al equipo que te operó.
  • Consulta pronto a tu equipo si tu dolor cambió de forma clara, si bajas de peso sin explicación o si el dolor te despierta todas las noches.

La lista completa de señales está en «Estoy en crisis de dolor».

Ante una señal de urgencia, busca atención antes de continuar el curso. Si aparecen otros síntomas nuevos o un cambio importante, pide evaluación aunque no estén en esta lista [7]. Este contenido es educativo y no reemplaza la consulta.

Preguntas frecuentes

Los hallazgos de desgaste son muy frecuentes con la edad, también en personas sin dolor. Un hallazgo así no es un pronóstico ni explica por sí solo cuánto te duele. Pregunta si coincide con dónde y cómo te duele, y si cambia lo que te recomiendan hacer [3, 4].

Un examen normal no explica necesariamente todo lo que sientes. Puede descartar algunas causas y dejar preguntas pendientes. Tu equipo debe valorar el resultado junto con tus síntomas y la exploración [2, 4].

No siempre. Una molestia al moverte no demuestra una lesión nueva, pero el diagnóstico, la recuperación de los tejidos y las restricciones indicadas importan. Lo razonable es adaptar la actividad (carga, recorrido, duración) y detenerte y pedir orientación si aparece pérdida de fuerza, síntomas nuevos o un empeoramiento marcado [6].

Depende de tus síntomas y de la evaluación. Un aumento del dolor no exige siempre repetir estudios, pero los cambios importantes o las señales de alarma pueden hacer necesario investigar de nuevo. Conversa con tu equipo sobre qué aporta cada examen [4, 7].

Qué recordar

1

Nocicepción y dolor no son lo mismo.

2

La cantidad de dolor no mide la cantidad de daño.

3

Los hallazgos de desgaste son muy frecuentes en personas sin dolor; un hallazgo no explica automáticamente todos los síntomas.

4

Las imágenes ayudan a investigar causas específicas y deben interpretarse junto con tus síntomas y el examen físico.

5

Las decisiones sobre movimiento se adaptan a tu evaluación y a tu evolución.

6

Un síntoma nuevo sigue mereciendo evaluación, aunque lleves tiempo con dolor.

SIGUIENTE MÓDULO · 04

El sistema nervioso y la protección

Verás cómo el sistema nervioso detecta amenazas y produce dolor como una señal de protección. Por qué a veces ese sistema se vuelve más sensible, cómo influye el contexto en lo que sentimos, y por qué entender este mecanismo ayuda a decidir qué hacer frente al dolor persistente.

Fuentes

  1. International Association for the Study of Pain. IASP Terminology: nocicepción, sensibilización, alodinia, hiperalgesia. Washington: IASP. Disponible en: https://www.iasp-pain.org/resources/terminology/
  2. International Association for the Study of Pain. IASP announces revised definition of pain. Washington: IASP; 2020. Disponible en: https://www.iasp-pain.org/publications/iasp-news/iasp-announces-revised-definition-of-pain/
  3. Brinjikji W, Luetmer PH, Comstock B, Bresnahan BW, Chen LE, Deyo RA, et al. Systematic literature review of imaging features of spinal degeneration in asymptomatic populations. AJNR Am J Neuroradiol. 2015;36(4):811-816. PMID: 25430861. Disponible en: doi:10.3174/ajnr.A4173
  4. Turk DC, Robinson JP. Multidisciplinary assessment of patients with chronic pain. En: Ballantyne JC, Fishman SM, Rathmell JP, eds. Bonica’s Management of Pain. 5.ª ed. Philadelphia: Wolters Kluwer; 2019. Capítulo 23.
  5. Turk DC, Okifuji A. Pain terms and taxonomies of pain. En: Ballantyne JC, Fishman SM, Rathmell JP, eds. Bonica’s Management of Pain. 5.ª ed. Philadelphia: Wolters Kluwer; 2019. Capítulo 2. ISBN 9781496349033.
  6. McGough E, Engel JM. Exercise therapy for low back pain. En: Ballantyne JC, Fishman SM, Rathmell JP, eds. Bonica’s Management of Pain. 5.ª ed. Philadelphia: Wolters Kluwer; 2019. Capítulo 93.
  7. National Institute for Health and Care Excellence. Chronic pain (primary and secondary) in over 16s: assessment of all chronic pain and management of chronic primary pain. NICE guideline NG193. London: NICE; 7 de abril de 2021. ISBN 9781473140660. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng193
  8. Vlaeyen JWS, Linton SJ. Fear-avoidance and its consequences in chronic musculoskeletal pain: a state of the art. Pain. 2000;85(3):317-332. PMID: 10781906. Disponible en: https://doi.org/10.1016/S0304-3959(99)00242-0