ACCESO FIJO · CRISIS DE DOLOR EN ADULTOS
Estoy en crisis de dolor
Si el dolor aumentó mucho, revisa primero las señales de alarma. Puede tratarse de un episodio de tu dolor habitual o de un problema nuevo. Ante una urgencia o riesgo de suicidio, acude al servicio de urgencia más cercano; si hay peligro inmediato o no puedes trasladarte con seguridad, llama al SAMU 131. Si no hay señales de alarma y reconoces el episodio, esta guía puede ayudarte a seguir tu plan y pedir apoyo. Para niños y adolescentes, consulta «Cuando el dolor aumenta: plan de crisis pediátrico».
TELÉFONOS CLAVE
EMERGENCIA MÉDICA
SAMU 131
SALUD MENTAL · 24H
*4141
SALUD RESPONDE · 24H
600 360 7777
Si hay peligro inmediato o no puedes trasladarte con seguridad, llama al SAMU 131.
- Señales de alarma
- Consultas del mismo día
- Elegir el siguiente paso
- Cuando reconoces el episodio
- Primeros minutos
- Las próximas horas
- Qué conviene evitar
- Angustia y salud mental
- Cuándo contactar al equipo
- Mi plan de crisis
- Preguntas frecuentes
- Qué recordar

No estás solo en esto
Esta guía te acompaña paso a paso: cuándo acudir a urgencia, qué hacer en los primeros minutos y cómo preparar un plan para la próxima vez.
Señales que necesitan atención inmediata
- Dolor nuevo y distinto al tuyo habitual, que aparece de golpe y muy intenso.
- Dolor u opresión en el pecho intenso o persistente, sobre todo si se extiende al brazo, el cuello o la mandíbula, o viene con falta de aire, sudoración, náuseas, mareo o desmayo [ 7 ].
- Dificultad importante para respirar, o una persona a la que no logran despertar con normalidad [ 4 , 5 ].
- Dificultad para hablar, desviación de la cara, o pérdida de fuerza en un brazo o una pierna.
- Adormecimiento, hormigueo o debilidad que avanza o afecta ambas piernas, dificultad nueva para orinar, pérdida del control de la orina o las deposiciones, o pérdida de sensibilidad en los genitales o alrededor del ano, especialmente si tienes dolor lumbar [ 2 ].
- Dolor intenso o que no cede después de un golpe fuerte, una caída importante o una lesión grave [ 2 ].
- Dolor de cabeza que aparece de forma brusca y es el peor de tu vida, o dolor de cabeza con fiebre alta, rigidez de cuello, confusión o somnolencia marcada.
- Crees que podrías hacerte daño ahora, ya lo hiciste o no puedes mantenerte a salvo [ 6 ].
Situaciones que se consultan el mismo día
- Fiebre junto con dolor de espalda, o fiebre junto con un dolor nuevo [2].
- Tras una cirugía o procedimiento reciente, dolor que aumenta de forma marcada o que se acompaña de fiebre, enrojecimiento, secreción o hinchazón de la herida.
- El dolor sigue muy intenso y no obtienes una respuesta oportuna de tu equipo: busca atención presencial [1,2].
Elegir el siguiente paso en una crisis
ATENCIÓN URGENTE
Acude al servicio de urgencia más cercano ante dolor de pecho, falta de aire importante, desmayo o cambios neurológicos nuevos como pérdida de fuerza o dificultad para controlar esfínteres.
RIESGO DE SUICIDIO
Si piensas en hacerte daño, busca atención inmediata en el servicio de urgencia más cercano. Pide a alguien que te acompañe y se quede contigo.
REVISAR LO QUE CAMBIÓ
Si aparece dolor distinto, fiebre, efectos adversos o empeoramiento, consulta según las señales de tu plan. No esperes al próximo control si necesitas atención antes.
BUSCAR COMODIDAD Y APOYO
Puedes descansar, cambiar de posición o pedir ayuda. Usa tu plan acordado si se ajusta; no aumentes medicamentos por tu cuenta. SAMU 131 ante peligro inmediato. *4141 es apoyo adicional; no retrasa urgencias.
Cuando reconoces el episodio y no hay señales de alarma
Si reconoces el episodio y no aparecen señales de urgencia, puede tratarse de una exacerbación de tu dolor habitual. Un aumento del dolor no siempre implica más daño [10]. Aun así, un episodio conocido puede coincidir con un problema nuevo: pide reevaluación si algo es distinto, el dolor aumenta rápidamente o el manejo habitual no alcanza [1]. A veces no se identifica una causa clara del aumento.
Revisa el plan acordado con tu equipo. Puedes comenzar por acomodarte, reducir el ruido o pedir ayuda con una tarea. Las opciones siguientes son apoyos que puedes adaptar a tu situación; si el dolor sigue siendo difícil de manejar, solicita una evaluación.
Qué puedes hacer en los primeros minutos
1
Haz una pausa y acomódate
interrumpe la actividad y busca una posición cómoda. Puedes probar sentarte con la espalda apoyada, recostarte de lado con una almohada entre las piernas o apoyar las rodillas al estar acostado. Elige según lo que te resulte tolerable. Reduce el ruido o la luz si te molestan y deja cerca el teléfono y la información de tus tratamientos. Si estás solo, avisa a alguien de confianza y acuerden cuándo volverán a hablar.
2
Prueba una respiración cómoda
Durante dos o tres minutos, deja que el aire salga un poco más despacio de lo que entra, sin retenerlo ni forzar respiraciones profundas. A algunas personas les ayuda a sentirse menos sobrepasadas; otras prefieren notar el apoyo de la silla, mirar un objeto o conversar con alguien [8]. Elige lo que te resulte cómodo y detén la práctica si aumenta la angustia. La respiración no sustituye la atención ni garantiza que disminuya el dolor.
3
Usa calor o frío solo si es adecuado para ti
Si ya te ha servido y tu equipo no ha indicado restricciones, puedes aplicar calor o frío durante un rato breve, con una tela entre la fuente y la piel. Revísala y retira la aplicación si molesta o se enrojece demasiado. Consulta antes si tienes sensibilidad alterada, problemas de circulación, piel lesionada, una herida o punción reciente, o un implante en esa zona. Después de un procedimiento, sigue las instrucciones que recibiste. Si tienes dudas, omite esta medida.
Las próximas horas
- Sigue la indicación de medicamentos que te dio tu equipo para estas situaciones. Si tienes un plan de rescate, úsalo tal como está escrito. Si no lo tienes, consulta antes de tomar algo adicional. No dupliques dosis, combines fármacos por tu cuenta, uses medicamentos de otra persona ni agregues alcohol. Tampoco suspendas de golpe un tratamiento habitual. Anota qué tomaste y a qué hora para informar al equipo [5].
- Si tu plan lo permite, cambia de posición o camina unos pasos de vez en cuando, según lo que toleres [8]. No necesitas completar una rutina ni soportar un aumento importante del dolor. Si aparece una señal de alarma, solicita atención; no pruebes ejercicios para ver si se pasa.
- Avisa a alguien de confianza y pide una ayuda concreta. Por ejemplo: «Hoy tengo más dolor y necesito ayuda con esta tarea» o «¿Puedes quedarte conmigo un rato mientras decido qué hacer?».
- Prepara el descanso con las medidas que suelen ayudarte. El dolor puede interrumpir el sueño, y dormir mal puede hacer más difícil el día siguiente. Si esto se repite, coméntalo con tu equipo.
⚠ Si tomaste más de lo indicado
Si tomaste más de lo indicado, estás muy somnoliento o respiras lentamente, necesitas atención inmediata en el servicio de urgencia más cercano: llama al SAMU 131 para pedir una ambulancia. No esperes a que una persona «duerma y se le pase» si cuesta despertarla [5].
La evaluación urgente indicará qué hacer con las siguientes dosis. No intentes compensar lo ocurrido con otros medicamentos, alcohol u otras sustancias.
Qué conviene evitar durante el episodio
- Permanecer inmóvil durante días. Descansa cuando lo necesites y retoma los cambios de posición o la actividad que permita tu plan.
- Decidir por tu cuenta qué examen necesitas. Ante síntomas nuevos o distintos, una evaluación clínica ayuda a determinar si hace falta repetir una imagen u otro estudio.
- Cambiar tus medicamentos por tu cuenta, sumarlos o suspender de golpe algo que tomas todos los días.
- Retomar de golpe todas las actividades. Ajusta el regreso a cómo te encuentras y a las indicaciones de tu equipo.
- Probar varias técnicas seguidas aunque te incomoden o usar el movimiento para comprobar si un síntoma es importante.
Si también hay angustia o pensamientos de hacerte daño
Una crisis puede venir acompañada de angustia, rabia o desesperanza. Puedes pedir apoyo por esas dificultades desde que aparecen.
| Si te pasa esto… | Dónde | Cuándo |
|---|---|---|
| Estar pensando en hacerte daño o en quitarte la vida | Servicio de urgencia más cercano, con acompañamiento. La línea *4141 ofrece apoyo adicional, gratuito desde celulares [3]. | Acude de inmediato. La línea de apoyo atiende las 24 horas. |
| Orientación en salud, incluida salud mental, cuando el dolor te sobrepasa emocionalmente o no sabes dónde consultar | Salud Responde, 600 360 7777 (costo de llamada local) [9] | Todos los días, las 24 horas |
| Atención médica de urgencia o peligro inmediato de hacerte daño, autolesión o intoxicación | Servicio de urgencia más cercano. Ante peligro inmediato o traslado inseguro, llama al SAMU 131 [4]. | Siempre |
⚠ Si estás pensando en hacerte daño
Acude de inmediato al servicio de urgencia más cercano y pide a alguien de confianza que te acompañe. Si hay peligro inmediato, ya te hiciste daño o no puedes trasladarte con seguridad, llama al SAMU 131 [4,6]. No te quedes solo mientras consigues atención. La línea *4141 ofrece apoyo las 24 horas, pero la llamada no debe retrasar la atención de urgencia.
Pide a alguien de confianza que se quede contigo. Puede ayudarte a alejar medicamentos u otros elementos con los que podrías lastimarte, siempre que sea seguro hacerlo [6].
Cuándo contactar a tu equipo
Pide orientación a tu equipo tratante si:
- El episodio es diferente de tus crisis anteriores.
- Aparece un síntoma nuevo que no figura en las listas anteriores.
- Los medicamentos de rescate se necesitan más de lo habitual.
- Ya no puedes realizar cuidados básicos (comer, ir al baño, asearte, moverte dentro de la casa).
La decisión de consultar depende de los síntomas y de tu situación, no de cumplir un plazo fijo. Si tienes un plan específico por cáncer, cirugía reciente u otra enfermedad, sigue esas indicaciones y utiliza los contactos que te dieron. Para orientación de salud cuando no hay una urgencia, Salud Responde atiende en el 600 360 7777, las 24 horas [9].
Después de la crisis
Cuando te encuentres mejor, anota qué cambió, qué medidas usaste y qué ayuda necesitaste. Ese registro puede servir para revisar el plan con tu equipo [1]. Si te resulta útil, puedes usar el diario «Mi semana con dolor».
Acuerda con tu equipo qué episodios puedes manejar en casa y cuáles necesitan evaluación. Completa «Mi plan de crisis» cuando estés tranquilo y guárdalo en un lugar fácil de encontrar, como el velador, la billetera o el teléfono.
Mi plan de crisis
📋 Tarjeta de apoyo para completar
Puedes imprimir este plan o guardarlo en el teléfono. Complétalo en un día tranquilo, con alguien de confianza si te resulta útil, y revísalo cuando cambien tu tratamiento o tus contactos.
Números que van impresos en la tarjeta
- Urgencia médica: acude al servicio de urgencia más cercano. Si necesitas ambulancia, llama al SAMU 131.
- Ante riesgo de suicidio, acude al servicio de urgencia y pide compañía. Apoyo adicional: *4141, gratuito, 24 h.
- Orientación en salud 24 h: Salud Responde 600 360 7777.
Preguntas frecuentes
¿Una crisis significa que apareció una nueva lesión?
¿Debo completar un audio o un ejercicio antes de pedir ayuda?
No. Ante una urgencia o riesgo de suicidio, acude al servicio de urgencia más cercano; si hay peligro inmediato o el traslado no es seguro, llama al SAMU 131. Las prácticas de esta página son apoyos y no deben retrasar la atención.
¿Puedo tomar algo más para el dolor mientras pasa?
¿Tengo que quedarme en cama hasta que pase?
Puedes descansar si lo necesitas. Cuando tu plan lo permita, prueba cambios de posición o movimientos breves que te resulten tolerables [8]. No uses el movimiento para comprobar si hay una urgencia ni fuerces una actividad que empeore mucho el dolor.
¿Qué puede hacer quien me acompaña?
Puede escucharte, quedarse contigo, ayudarte a explicar los síntomas y a seguir el plan acordado. Ante riesgo de que te hagas daño, debe acompañarte al servicio de urgencia más cercano y no dejarte solo; si hay peligro inmediato o el traslado no es seguro, corresponde llamar al SAMU 131 [6].
¿Esta página sirve para un niño o adolescente?
No. La crisis de dolor en niños y adolescentes tiene su propia página, con señales de alarma y pasos pensados para ellos y para sus cuidadores: «Cuando el dolor aumenta: plan de crisis pediátrico».
Sobre este contenido
- Área responsable
- Dirección médica y editorial
- Revisión a cargo de
- Dr. Gabriel Muñoz Castillo
- Revisión clínica
- Pendiente de aprobación final de la dirección médica
- Última actualización
- 30 de septiembre de 2026
Fuentes
- National Institute for Health and Care Excellence. Chronic pain (primary and secondary) in over 16s. NICE guideline NG193. Londres: NICE; 7 de abril de 2021. ISBN 9781473140660.
- National Health Service (NHS). Back pain [Internet]. Londres: NHS; revisado el 5 de marzo de 2026.
- Ministerio de Salud de Chile. Línea de atención *4141: no estás solo, no estás sola [Internet]. Santiago: MINSAL. Disponible en: minsal.cl/linea-de-atencion-4141-no-estas-solo-no-estas-sola/
- Ministerio de Salud de Chile, División de Gestión del Riesgo. Información esencial: SAMU 131, Salud Responde 600 360 7777. Santiago: MINSAL. Disponible en: degreyd.minsal.cl/informacion-esencial/
- Dowell D, Ragan KR, Jones CM, Baldwin GT, Chou R. CDC Clinical Practice Guideline for Prescribing Opioids for Pain — United States, 2022. MMWR Recomm Rep. 2022;71(3):1-95. Disponible en: doi:10.15585/mmwr.rr7103a1
- National Institute of Mental Health. 5 Action Steps to Help Someone Having Thoughts of Suicide. Bethesda (MD): NIMH; revisado 2024. Publicación OM 24-4315.
- National Health Service (NHS). Chest pain [Internet]. Londres: NHS; revisado el 8 de agosto de 2023.
- Goble LA, Sletten CD, Crouch T, Barth K. Cognitive-behavioral therapy for chronic pain. En: Bonica’s Management of Pain. 5.ª ed.; 2019. Capítulo 84.
- Ministerio de Salud de Chile. Salud Responde: preguntas frecuentes del servicio. Disponible en: saludresponde.minsal.cl/preguntas-frecuentes-de-nuestro-servicio/
- International Association for the Study of Pain. IASP announces revised definition of pain. Washington (DC): IASP; 2020. Disponible en: iasp-pain.org/publications/iasp-news/iasp-announces-revised-definition-of-pain/